El cloro, y sus derivados, son un potente desifectante que son usados de manera generalizada en la desinfección del agua potable. Se suele utilizar el hipoclorito sódico (lejía) para este fin. Se usa porque es barato y sobre todo porque su acción desinfectante se mantiene durante un tiempo en el agua. De esta manera, se puede añadir cloro al agua de un depósito de abastecimiento, y durante el transporte de agua en tubería, el cloro mantiene su acción desinfectante, de tal manera que se asegura que al llegar al grifo del consumidor, el agua sigue desinfectada, al contener una pequeña concentración de cloro.

Tipos de cloro presentes en un agua desinfectada con cloro

En el agua clorada existen los siguientes tipos de cloro:

  • Cloro libre residual: es el cloro que está en forma de hipoclorito o ácido hipocloroso. Aún no ha reaccionado con la materia organánica para oxidarla y conserva su potencial desinfectante.
  • Cloro combinado residual: Es el cloro que ya ha oxidado a la materia orgánica y se ha combinado con ella. Suele formar cloraminas y otros compuestos. Su capacidad desinfectante es ya muy limitada.
  • Cloro total: es la suma de los anteriores.

¿Cuál es la concentración de cloro en el agua potable?

Según el Real Decreto 140/2003 , la concentración de cloro en el agua potable debe ser la siguiente: Cloro combinado residual:  2 mg/l Cloro libre residual: 1 mg/l Estos niveles de cloro deben medirse en varios puntos de la red de distribución de agua de potable.